Hoy se inició una nueva etapa: el tratamiento de quimioterapia.
Es una palabra que a muchos les genera miedo. Para muchos a significado vida. Para otros dicen que es lo que los ha llevado al fin.
Pienso que la clave es la actitud.
Por la experiencia que he vivido acompañando como voluntaria a niños y sus familias en el tratamiento contra el cáncer, he podido ver que incluso con los pequeños, en los que aún no hay conciencia de que es la enfermedad, es determinante la manera en que se enfrentan a cada experiencia, y el éxito de sus tratamientos.
He podido ver pequeños guerreros, que siempre con una sonrisa y optimismo van a sus sesiones de quimioterapia a "recibir sus súper poderes" como alguna vez me dijo mi querido Sebastián, o como mi adorado Gabriel que a pesar de haber perdido la movilidad de sus piernas y a sus cortos 4 años dice " ya me alivié porque puedo lograr lo que yo quiera, y vas a ver qué voy a lograr volar", y también he vivido viajes al cielo, de pequeñas que tenían un ataque de ansiedad solo de pensar en que les lavara uno las manos.
Por supuesto en los pequeños está íntimamente ligado a la manera en que sus padres lo viven, pero es muy claro que estos pequeños acaban dándonos grandes lecciones de vida.
En nuestro caso, siempre has sido muy positivo. Incluso criticado por personas de nuestro entorno, que no son capaces de ver lo positivo de las cosas.
En este caso, habíamos estado muy seguros de que todo estaría bien, hasta que el médico pronunció la palabra aterradora.
Además, es curioso cómo al mencionarla, empiezan a llegar mensajes y llamadas de casi condolencia. En la última semana hemos visto un varías caras de funeral. También los comentarios incidiosos de si estás tomando la decisión correcta. Que si debes dejar el tratamiento y dejar que tu cuerpo se cure solo.
Quiero decirte no temas. El tumor se fue, y como dijo el medico, es solo por asegurar que ninguna célula se haya alojado en otro lugar.
Quiero convencerte de lo que te dije anoche: matamos una cucaracha, ahora vamos a fumigar para que no salgan más.